miércoles, 23 de mayo de 2012

Definicion De Sexo Ambiguo


SEXO AMBIGUO


Las alteraciones del desarrollo sexual se manifiestan generalmente desde el nacimiento y requieren una investigación apropiada para determinar la causa de la anormalidad, establecer la terapia y decidir la asignación social del sexo del paciente.

El abordaje diagnóstico y terapéutico apropiado requiere una valoración particular y un diseño específico de acuerdo a la edad y características del paciente; se debe contar con un equipo multidisciplinario, integrado por especialistas en cirugía, urología, endocrinología, genética, ginecología, patología, pediatría, sicología, radiología y trabajo social. Se deben realizar determinaciones hormonales, de sus precursores y receptores e incluso pruebas especializadas de genética.
El médico debe utilizar términos neutros, desde el primer contacto con el paciente; describirlo a los padres como “su bebé” y no como “el niño o la niña” o “su hijo o su hija”; hablar de “sus genitales y sus gónadas”, evitando los términos “pene, clítoris, vagina, testículos y ovarios”. Se evitará la asignación legal (registro civil) y religiosa (bautismo) del paciente hasta que se hay concluido el estudio y definido el sexo de asignación.
El término de genitales ambiguos se aplica a cualquier niño con apariencia confusa de sus genitales externos, se considera un defecto congénito en donde los órganos genitales externos no tienen la apariencia característica ya sea de un niño o de una niña.
La diferenciación sexual es uno de los fenómenos biológicos de mayor complejidad y trascendencia, pues permite la perpetuación de las especies con reproducción sexual.
El dimorfismo sexual es la consecuencia de una serie de eventos que ocurren en las etapas más tempranas de la vida; este dimorfismo se realiza en tres etapas sucesivas: cromosómica, gonadal y fenotípica.
La diferenciación cromosómica se inicia al momento de la fertilización, cuando un espermatozoide que posee un cromosoma X o uno Y fertiliza a un óvulo que aporta un cromosoma X. El óvulo (célula sexual femenina) de la madre contiene un cromosoma X, mientras que el espermatozoide del padre contiene ya sea un cromosoma X o un cromosoma Y, los cuales determinan el sexo genético del niño.
Normalmente, un niño hereda un par (un X o Y del padre y un X de la madre) de cromosomas sexuales; por consiguiente, es el padre quien "determina" el sexo genético del niño. Un bebé que hereda el cromosoma X del padre es genéticamente del sexo femenino (dos cromosomas X) y el que hereda el cromosoma Y es genéticamente del sexo masculino (1 cromosoma X y 1 cromosoma Y). Los órganos reproductivos masculinos y femeninos y los genitales provienen de la capa germinativa mesodérmica.
A fines de la 7ª semana del desarrollo (considerada a partir de la fecha de última menstruación), en el individuo XY las gónadas se diferencian formando los testículos fetales. Es posible observar la formación de cordones testiculares, futuros tubos seminíferos, formados por una población de células.
Las gónadas de los fetos XX permanecen con un aspecto indiferenciado más tiempo, es posible observar ovocitos primarios que se rodean de las células.
Si el proceso que hace que el tejido fetal llegue a ser "masculino" o "femenino" se interrumpe, se pueden desarrollar los genitales ambiguos. Estos genitales ambiguos dificultan la clasificación del sexo del bebé como femenino o masculino.
Por lo regular, los genitales ambiguos en hembras genéticas (bebés con 2 cromosomas X) tienen las siguientes características:
  • Un clítoris agrandado con apariencia de un pene pequeño.
  • La abertura uretral (por donde sale la orina) puede estar localizada a lo largo, por encima o por debajo de la superficie del clítoris.
  • Los labios pueden lucir como un escroto.
  • Se puede pensar que el niño es del sexo masculino con testículos que no han descendidos.
  • Algunas veces, se siente una masa de tejido en los labios, haciendo que se parezca más a un escroto con testículos.
En un niño genéticamente masculino (un cromosoma X y uno Y), los genitales ambiguos generalmente incluyen los siguientes rasgos:
  • Un pene pequeño (menos de 2 a 3 centímetros o 0.8 a 1.2 pulgadas) que se asemeja al clítoris agrandado (es normal que el clítoris de una niña recién nacida sea un tanto agrandado al momento del nacimiento).
  • La abertura uretral se puede encontrar localizada a lo largo, por encima o por debajo del pene o incluso por debajo del peritoneo, haciendo que el bebé se parezca aún más a una mujer.
  • Puede haber un pequeño escroto que está separado y se asemeja a los labios.
  • Comúnmente se presenta criptorquidia con los genitales ambiguos.
Los genitales ambiguos pueden crear problemas sociales tanto para el niño como para la familia. Por esta razón, se involucra a un grupo de especialistas, entre ellos, neonatólogos, genetistas, endocrinólogos y psiquiatras o trabajadores sociales en el cuidado del niño.
Referencias
Diamond DA. Sexual differentiation: Normal and abnormal. In: Wein AJ, ed. Campbell-Walsh Urology. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 128.

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