jueves, 24 de mayo de 2012


SEXO AMBIGUO


Las alteraciones del desarrollo sexual se manifiestan generalmente desde el nacimiento y requieren una investigación apropiada para determinar la causa de la anormalidad, establecer la terapia y decidir la asignación social del sexo del paciente.

El abordaje diagnóstico y terapéutico apropiado requiere una valoración particular y un diseño específico de acuerdo a la edad y características del paciente; se debe contar con un equipo multidisciplinario, integrado por especialistas en cirugía, urología, endocrinología, genética, ginecología, patología, pediatría, sicología, radiología y trabajo social. Se deben realizar determinaciones hormonales, de sus precursores y receptores e incluso pruebas especializadas de genética.
El médico debe utilizar términos neutros, desde el primer contacto con el paciente; describirlo a los padres como “su bebé” y no como “el niño o la niña” o “su hijo o su hija”; hablar de “sus genitales y sus gónadas”, evitando los términos “pene, clítoris, vagina, testículos y ovarios”. Se evitará la asignación legal (registro civil) y religiosa (bautismo) del paciente hasta que se hay concluido el estudio y definido el sexo de asignación.
El término de genitales ambiguos se aplica a cualquier niño con apariencia confusa de sus genitales externos, se considera un defecto congénito en donde los órganos genitales externos no tienen la apariencia característica ya sea de un niño o de una niña.
La diferenciación sexual es uno de los fenómenos biológicos de mayor complejidad y trascendencia, pues permite la perpetuación de las especies con reproducción sexual.
El dimorfismo sexual es la consecuencia de una serie de eventos que ocurren en las etapas más tempranas de la vida; este dimorfismo se realiza en tres etapas sucesivas: cromosómica, gonadal y fenotípica.
La diferenciación cromosómica se inicia al momento de la fertilización, cuando un espermatozoide que posee un cromosoma X o uno Y fertiliza a un óvulo que aporta un cromosoma X. El óvulo (célula sexual femenina) de la madre contiene un cromosoma X, mientras que el espermatozoide del padre contiene ya sea un cromosoma X o un cromosoma Y, los cuales determinan el sexo genético del niño.
Normalmente, un niño hereda un par (un X o Y del padre y un X de la madre) de cromosomas sexuales; por consiguiente, es el padre quien "determina" el sexo genético del niño. Un bebé que hereda el cromosoma X del padre es genéticamente del sexo femenino (dos cromosomas X) y el que hereda el cromosoma Y es genéticamente del sexo masculino (1 cromosoma X y 1 cromosoma Y). Los órganos reproductivos masculinos y femeninos y los genitales provienen de la capa germinativa mesodérmica.
A fines de la 7ª semana del desarrollo (considerada a partir de la fecha de última menstruación), en el individuo XY las gónadas se diferencian formando los testículos fetales. Es posible observar la formación de cordones testiculares, futuros tubos seminíferos, formados por una población de células.
Las gónadas de los fetos XX permanecen con un aspecto indiferenciado más tiempo, es posible observar ovocitos primarios que se rodean de las células.
Si el proceso que hace que el tejido fetal llegue a ser "masculino" o "femenino" se interrumpe, se pueden desarrollar los genitales ambiguos. Estos genitales ambiguos dificultan la clasificación del sexo del bebé como femenino o masculino.
Por lo regular, los genitales ambiguos en hembras genéticas (bebés con 2 cromosomas X) tienen las siguientes características:
  • Un clítoris agrandado con apariencia de un pene pequeño.
  • La abertura uretral (por donde sale la orina) puede estar localizada a lo largo, por encima o por debajo de la superficie del clítoris.
  • Los labios pueden lucir como un escroto.
  • Se puede pensar que el niño es del sexo masculino con testículos que no han descendidos.
  • Algunas veces, se siente una masa de tejido en los labios, haciendo que se parezca más a un escroto con testículos.
En un niño genéticamente masculino (un cromosoma X y uno Y), los genitales ambiguos generalmente incluyen los siguientes rasgos:
  • Un pene pequeño (menos de 2 a 3 centímetros o 0.8 a 1.2 pulgadas) que se asemeja al clítoris agrandado (es normal que el clítoris de una niña recién nacida sea un tanto agrandado al momento del nacimiento).
  • La abertura uretral se puede encontrar localizada a lo largo, por encima o por debajo del pene o incluso por debajo del peritoneo, haciendo que el bebé se parezca aún más a una mujer.
  • Puede haber un pequeño escroto que está separado y se asemeja a los labios.
  • Comúnmente se presenta criptorquidia con los genitales ambiguos.
Los genitales ambiguos pueden crear problemas sociales tanto para el niño como para la familia. Por esta razón, se involucra a un grupo de especialistas, entre ellos, neonatólogos, genetistas, endocrinólogos y psiquiatras o trabajadores sociales en el cuidado del niño.
Referencias
Diamond DA. Sexual differentiation: Normal and abnormal. In: Wein AJ, ed. Campbell-Walsh Urology. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 128.


Psicología

PSICOLOGÍA

miércoles, 23 de mayo de 2012

Definicion De Sexo Ambiguo


SEXO AMBIGUO


Las alteraciones del desarrollo sexual se manifiestan generalmente desde el nacimiento y requieren una investigación apropiada para determinar la causa de la anormalidad, establecer la terapia y decidir la asignación social del sexo del paciente.

El abordaje diagnóstico y terapéutico apropiado requiere una valoración particular y un diseño específico de acuerdo a la edad y características del paciente; se debe contar con un equipo multidisciplinario, integrado por especialistas en cirugía, urología, endocrinología, genética, ginecología, patología, pediatría, sicología, radiología y trabajo social. Se deben realizar determinaciones hormonales, de sus precursores y receptores e incluso pruebas especializadas de genética.
El médico debe utilizar términos neutros, desde el primer contacto con el paciente; describirlo a los padres como “su bebé” y no como “el niño o la niña” o “su hijo o su hija”; hablar de “sus genitales y sus gónadas”, evitando los términos “pene, clítoris, vagina, testículos y ovarios”. Se evitará la asignación legal (registro civil) y religiosa (bautismo) del paciente hasta que se hay concluido el estudio y definido el sexo de asignación.
El término de genitales ambiguos se aplica a cualquier niño con apariencia confusa de sus genitales externos, se considera un defecto congénito en donde los órganos genitales externos no tienen la apariencia característica ya sea de un niño o de una niña.
La diferenciación sexual es uno de los fenómenos biológicos de mayor complejidad y trascendencia, pues permite la perpetuación de las especies con reproducción sexual.
El dimorfismo sexual es la consecuencia de una serie de eventos que ocurren en las etapas más tempranas de la vida; este dimorfismo se realiza en tres etapas sucesivas: cromosómica, gonadal y fenotípica.
La diferenciación cromosómica se inicia al momento de la fertilización, cuando un espermatozoide que posee un cromosoma X o uno Y fertiliza a un óvulo que aporta un cromosoma X. El óvulo (célula sexual femenina) de la madre contiene un cromosoma X, mientras que el espermatozoide del padre contiene ya sea un cromosoma X o un cromosoma Y, los cuales determinan el sexo genético del niño.
Normalmente, un niño hereda un par (un X o Y del padre y un X de la madre) de cromosomas sexuales; por consiguiente, es el padre quien "determina" el sexo genético del niño. Un bebé que hereda el cromosoma X del padre es genéticamente del sexo femenino (dos cromosomas X) y el que hereda el cromosoma Y es genéticamente del sexo masculino (1 cromosoma X y 1 cromosoma Y). Los órganos reproductivos masculinos y femeninos y los genitales provienen de la capa germinativa mesodérmica.
A fines de la 7ª semana del desarrollo (considerada a partir de la fecha de última menstruación), en el individuo XY las gónadas se diferencian formando los testículos fetales. Es posible observar la formación de cordones testiculares, futuros tubos seminíferos, formados por una población de células.
Las gónadas de los fetos XX permanecen con un aspecto indiferenciado más tiempo, es posible observar ovocitos primarios que se rodean de las células.
Si el proceso que hace que el tejido fetal llegue a ser "masculino" o "femenino" se interrumpe, se pueden desarrollar los genitales ambiguos. Estos genitales ambiguos dificultan la clasificación del sexo del bebé como femenino o masculino.
Por lo regular, los genitales ambiguos en hembras genéticas (bebés con 2 cromosomas X) tienen las siguientes características:
  • Un clítoris agrandado con apariencia de un pene pequeño.
  • La abertura uretral (por donde sale la orina) puede estar localizada a lo largo, por encima o por debajo de la superficie del clítoris.
  • Los labios pueden lucir como un escroto.
  • Se puede pensar que el niño es del sexo masculino con testículos que no han descendidos.
  • Algunas veces, se siente una masa de tejido en los labios, haciendo que se parezca más a un escroto con testículos.
En un niño genéticamente masculino (un cromosoma X y uno Y), los genitales ambiguos generalmente incluyen los siguientes rasgos:
  • Un pene pequeño (menos de 2 a 3 centímetros o 0.8 a 1.2 pulgadas) que se asemeja al clítoris agrandado (es normal que el clítoris de una niña recién nacida sea un tanto agrandado al momento del nacimiento).
  • La abertura uretral se puede encontrar localizada a lo largo, por encima o por debajo del pene o incluso por debajo del peritoneo, haciendo que el bebé se parezca aún más a una mujer.
  • Puede haber un pequeño escroto que está separado y se asemeja a los labios.
  • Comúnmente se presenta criptorquidia con los genitales ambiguos.
Los genitales ambiguos pueden crear problemas sociales tanto para el niño como para la familia. Por esta razón, se involucra a un grupo de especialistas, entre ellos, neonatólogos, genetistas, endocrinólogos y psiquiatras o trabajadores sociales en el cuidado del niño.
Referencias
Diamond DA. Sexual differentiation: Normal and abnormal. In: Wein AJ, ed. Campbell-Walsh Urology. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 128.

Sexo Ambiguo


http://www.caracoltv.com/producciones/informativos/septimodia/video-212130-nacio-hombre-crecio-mujer?pid=0

EL DESARROLLO Y LA MADURACIÓN EN PSICOLOGÍA EVOLUTIVA
Mauricio Knobel

Si definimos con Werner (1) a la psicología evolutiva como la ciencia que estudia el
desarrollo de la vida psíquica humana, vemos que la noción de desarrollo surge
inmediatamente haciéndose necesaria una definición precisa de este concepto. Es
común que en muchos textos de psicología se confunda desarrollo y maduración cuando
en realidad, como veremos, la segunda no es sino un aspecto parcial de la primera.
Por supuesto, que cuando hablamos de psicología evolutiva en el sentido enunciado,
tenemos que tener en cuenta que ello implica también el reconocimiento de un método
psicoevolutivo aplicado al conocimiento del ser humano. Este método significa un no
perder de vista la unidad de sentido que rige a lo largo de la vida del hombre toda su
actividad y su esencia, y al mismo tiempo, el poder pronosticar con ciertos elementos de
confiabilidad la dirección de este desarrollo. "Comprender cómo es el sujeto individual y
anticipar hacia dónde va el curso de su vida psíquica, son las dos grandes tareas de la
psicología evolutiva" como lo señalara Mira y López (2).
Aunque vamos a referirnos específicamente al problema de la psicología evolutiva
humana en general y en especial al de la infancia, queremos ya señalar que este criterio
evolutivo se extiende por igual a todos los campos del conocimiento psicológico e implica
por lo tanto fundamentalmente una noción de temporalidad, de modificación a través del
tiempo, que permite una continuidad de secuencias dentro de una unidad del ser en su
evolución total.
El campo preciso de la psicología evolutiva de la infancia puede ser definido como la
rama del conocimiento que se preocupa por la naturaleza y la regulación de los cambios
significativos de tipo estructural-funcional y de conducta que ocurren en los niños a
medida que progresan en edad y madurez (3). Hay por lo tanto en este proceso evolutivo
una continuidad dentro de una unidad que representa una variación de etapas, o
estadios, como la definiera Piaget (4), que implican una serie de sucesiones que significan
fundamentalmente un orden además de la cronología necesaria. Hay en esta evolución,
de acuerdo con el autor recién citado, un carácter verdaderamente integrativo en el cual
se puede observar que las estructuras constituidas en un periodo se convierten luego en
la parte que integra nuevas estructuras en los estadios siguientes. Lo fundamental es
también tener en cuenta que las estructuras a que nos estamos refiriendo son estructuras
que operan en conjunto y no simplemente como una yuxtaposición de cualidades que
puedan ser extrañas entre si. Es decir, que las estructuras, siguiendo a Piaget, se pueden
clasificar por sus significados de totalidad e implican un nivel de preparación que va a ser
Revista de Psicología - 1964 - Vol. 1 2
seguido por otro de completamiento, y así sucesivamente. Se tiende así a formas de
equilibrio finales, mientras que en el curso de este desarrollo se observan etapas
sucesivas de formación que implican desniveles permanentes.
Bleger (5) sintetiza el concepto señalando que el "encuadre evolutivo" implica "que el
desarrollo de un fenómeno no es uniformemente continuo, sino que presenta
discontinuidades o saltos, que son el resultado de la acumulación critica de cambios
graduales y permanentes, de tal manera, que todo fenómeno puede ser estudiado en
función de niveles evolutivos y de grados de variación dentro de estos". "El encuadre
evolutivo sostiene que los fenómenos complejos se han desarrollado a partir de
fenómenos extremadamente simples, pasando progresivamente por niveles. Cada nivel
ulterior es mas complejo, mas organizado, mas integrado, mas lábil e in estable, mas
diferenciado, mas heterogéneo y especializado. Los niveles superiores de integración
superan pero contienen a todos los anteriores, de tal manera que estos últimos no
quedan totalmente abolidos. Cada nivel superior de integración presenta nuevas
cualidades o propiedades, que no estaban presentes en los anteriores".
Las correlaciones filogenéticas-ontogenéticas por las cuales se trata de explicar el
fenómeno de desarrollo no son siempre perfectamente aplicables en el campo de la
psicología evolutiva humana. Sabemos que la ley ontogenética fundamental de Haekel
no se cumple estrictamente en el ser humano ya que la cerebración y la corticalización
prosiguen hasta muy tarde en la evolución del individuo y son sin embargo los elementos
que aparecen primero en la evolución del mismo como esbozos del sistema nervioso
central. Tampoco la teoría de la recapitulación de Stanley Hall satisface plenamente una
investigación cuidadosa, siendo las teorías de la utilidad (Thorndike) en la cual la
variación por el azar y la elección de lo conveniente parecería regir el proceso del
desarrollo, junto con la de la concordancia que establece el concepto de que las mismas
leyes rigen en realidad el desarrollo del individuo y el de la especie, las que darían
explicaciones mas o menos adecuadas a la realidad científica actual (6) .
Para Spitz (7) "el desarrollo es la emergencia de formas de funcionamiento y de
conductas resultantes y de la interacción del organismo por una parte y del medio interno
y externo por otra".
Para Katz (6) desarrollo significa no solo una serie causal de fenómenos sino que
presupone que en el principio y en el final se hallan idénticos elementos a pesar de los
diferentes estadios por los que atraviesan y señala además, que no es necesario en un
sentido genérico, tomar desarrollo por progreso, ya que, por ejemplo, la vejez y la muerte
son etapas del desarrollo Pero no necesariamente progresivas. Tampoco desarrollo
implica una mayor eficacia en general, sobre todo desde el punto de vista filogenético, ya
que cada ser, cada especie, hará su propio desarrollo dentro de sus propias
Revista de Psicología - 1964 - Vol. 1 3
capacidades biológicas y con plenitud de eficiencia en cada caso particular de acuerdo al
medio y a su estructura.
Para nosotros, pues, el desarrollo es el conjunto de transformaciones del ser viviente
que señalan una dirección perfectamente definida, temporal y sistemática, de sus
estructuras psicofísicas. De esta manera incluimos dentro del concepto del desarrollo los
elementos que lo componen y que fundamentalmente son: el crecimiento, la maduración
y el aprendizaje.
El crecimiento significa el aumento de volumen de los elementos constitutivos de la
personalidad, especialmente en su aspecto físico, la adición de algunos elementos más
perfeccionados dentro del esquema general de desarrollo, y la progresión físico-biológica
del individuo. Hay algunas características de crecimiento que es importante señalar. En
primer lugar debemos establecer que no hay un crecimiento uniforme ya que las partes
del ser crecen con ritmo variado y a tiempos diferentes. Además, el ritmo de crecimiento
es totalmente asincrónico y se efectúa generalmente por brotes, lo que implica una
discontinuidad de este ritmo. El crecimiento se hace en base a ciertas direcciones
genéticamente establecidas, siendo Para el ser humano las dos direcciones
fundamentales, las del crecimiento cefalo-caudal y próximo-distal (8). En un sentido
técnico estricto, el cambio de crecimiento debe aplicarse a las modificaciones
relativamente permanentes en el substracto neuroanatómico y neurofisiológico de la
conducta (3).
La maduración es un concepto tan controvertido en el campo de la psicología evolutiva,
que hay algunos autores (3) que hasta opinan que en realidad podría quizá eliminarse.
Sin embargo es conveniente mantenerlo no solo por el valor histórico que el término
tiene, sino por las implicaciones pragmáticas que resultan de su manejo adecuado. La
maduración tiene un valor adaptativo. El estudio de la maduración instintiva iniciado por
Freud y seguido por sus continuadores, muestra una transformación constante del
individuo, de su modo de acción y de los objetivos que el individuo se propone. Es por
ello que podemos observar en este proceso de maduración, como ciertas conductas
infantiles básicas, primitivas, se convierten ulteriormente en sociabilidad, autoestima y
sexualidad adulta (9).
Spitz (7) define a la maduración como el "desarrollo del proceso filogenéticamente
establecido en la especie en forma embriológica o en forma de anlage". Este elemento
del predeterminismo genético en cuanto a la aparición de la maduración es de
fundamental importancia para tener en cuenta la capacidad intrínseca del individuo para
su evolución ulterior. Es por ello que Ausubel (3) define a la maduración como "cualquier
instancia del desarrollo (por ejemplo el cambio de status o del proceso subyacente en un
rasgo de conducta) que tiene lugar frente a la ausencia demostrable de experiencia
Revista de Psicología - 1964 - Vol. 1 4
práctica especifica". Y señala más adelante que en la teoría de la personalidad, la
maduración se refiere generalmente a la adquisición gradual por el niño de los rasgos
caracterológicos típicos de los miembros adultos de su cultura. La maduración se refiere
básicamente, pues, a la capacidad plástica del potencial genético de la especie humana
para proveer los elementos psicofísicos necesarios para una adecuada adaptación al
ambiente.
De acuerdo con Allport (10) que señala que la maduración es en realidad diferenciación e
integración, tomamos estos dos conceptos que se adaptan al criterio recién establecido
para delimitar así los objetivos y el proceso mismo de la maduración. La diferenciación
significa la especialización de las capacidades y estructuras psicofísicas para
determinada función cada vez mas progresiva, cada vez mas especifica. Como lo señala
el recién citado autor, el todo pre-estructurado se va diferenciando de acuerdo a las
necesidades del organismo en el medio. Es así como de la acción de masa se pasa a la
acción especifica y como en el decurso evolutivo y en lo que refiere a la maduración
propiamente dicha, se van estableciendo las barreras funcionales (Luria) que permiten
limitar las reacciones y entrar así a funcionar esa gran adquisición de la corteza cerebral
humana, que es el fenómeno de la inhibición. Se van estableciendo cada vez mejores
movimientos adaptativos que son más y más precisos y se observa una parcialización de
la integridad del individuo, que mantiene sin embargo su unidad totalizadora, lo que es
por supuesto posible si tomamos en cuenta el otro elemento fundamental de la
maduración, que es la integración. Esta significa básicamente la subordinación de todas
las partes adquiridas a la totalidad del organismo. Es un concepto que la psicología
reflexológica ha señalado con singular acuidad. Este concepto de integración implica el
de los niveles jerárquicos que postulan los reflexólogos y que van desde los reflejos
condicionados, a los hábitos, que serian sistemas integrados de reflejos condicionados, y
a los rasgos, o sea, las disposiciones más flexibles como son los sentimientos, las
actitudes, los valores, los intereses, y por Ultimo, a la personalidad, que es la integración
máxima (10)
Para que un individuo finalmente se desarrolle en la realidad de nuestro mundo,
debemos considerar la participación de otro elemento que configura el proceso de
desarrollo. Este es el aprendizaje. Es necesario superar el dualismo natura-nurtura, ya
que hoy es aceptado prácticamente por todos, que el individuo es una consecuencia de
la interacción, y que la personalidad es la resultante de la integración del individuo con
sus caracteres genéticos-biológicos y el medio ambiente. Este permite toda la evolución
ulterior ya que sin una adecuada adaptación al medio, no habría desarrollo posible. El
aprendizaje es posible si hay maduración, e implica un pasaje del reflejo condicionado al
pensamiento. Las distintas teorías del aprendizaje, ya sea aquellas basadas en la teoría
Revista de Psicología - 1964 - Vol. 1 5
de estimulo-respuesta en la cual el condicionamiento, la modificación aferente, y la
imitación son la base de sus explicaciones; o las dinámicas, en base a la interacción
individuo-mundo, percepción inconsciente y reconocimiento de pautas heredadas e
integradas con la realidad; permiten ampliar y delimitar así, todo este proceso de
desarrollo que está por lo tanto conformado por los aspectos de crecimiento, maduración
y aprendizaje de acuerdo a lo aquí esquematizado:
BIBLIOGRAFIA
(1) Werner, Heinz: "Psicología Evolutiva". Salvat Ed. S. A. Barcelona, 1936.
(2) Mira y López, Emilio: "Psicología Evolutiva del Niño y del Adolescente". El
Ateneo, Buenos Aires, 1951.
(3) Ausubel, David P.: "Theory and Problems of Child Development". Grune and
Stratton, New York, 1958.
(4) Piaget, J. Wallon, H. et al.: "Los estadios en la psicología del niño". Edit. Lau- taro,
Buenos Aires, 1963.
(5) Bleger, José: "Psicología de la Conducta". EUDEBA, Buenos Aires, 1963.
(6) Katz, David: "Psicologia de las Edades". Morata, Madrid, 1961.
(7) Spitz, Rene A.: "El Primer Año de Vida del Niño". Aguilar, Madrid, 1961.
(8) Stone, L. Joseph y Church, Joseph: "Niñez y Adolescencia". Hormé, Buenos
Aires, 1959.
(9) Cattell, Raymond B.: "Personality". McGraw-Hill Book Co. New York, 1950.
(10) Allport, Gordon W.: "Pattern and Growth in personality". Holt, Rinehart and
Winston, New York, 1961.

El Mundo En Rumbo De Colisión

http://www.youtube.com/watch?v=zi37z1seiiI

GENÉTICA

Gregor Johann Mendel (20 de julio de 1882-[ ]6 de enero de 1884) fue un monje
agustino católico y naturalista nacido en Heinzendorf, Austria (actual Hynčice,
distrito Nový Jičín, República Checa) que describió, por medio de los trabajos
que llevó a cabo con diferentes variedades del guisante o arveja (Pisum sativum),
las hoy llamadas leyes de Mendel que rigen la herencia genética. Los primeros
trabajos en genética fueron realizados por Mendel. Inicialmente realizó cruces de
semillas, las cuales se particularizaron por salir de diferentes estilos y algunas de
su misma forma. En sus resultados encontró caracteres como los dominantes y los
recesivos. Su trabajo no fue valorado cuando lo publicó en el año 1866. Hugo de
Vries, botánico neerlandés, Carl Correns y Erich von Tschermak redescubrieron
por separado las leyes de Mendel en el año 1990. []
La GENÉTICA estudia la forma como las características de los organismos vivos,
sean éstas morfológicas, fisiológicas, bioquímicas o conductuales, se transmiten,
se generan y se expresan, de una generación a otra, bajo diferentes condiciones
La genética es la disciplina unificadora de las ciencias biológicas, ya que sus
principios generales se aplican a todos los seres vivos. En todas las áreas de la
Biología se recurre a los conceptos que gobiernan la herencia, cuando se trata
de explicar la variabilidad existente en la naturaleza, así como también cuando el
hombre transforma la naturaleza para su beneficio. El mejoramiento de plantas y
animales, la comprensión de la patología humana y producción de medicamentos
por medio de la biotecnología, son apenas algunos ejemplos.
La genética es la ciencia que se ocupa del estudio de la estructura y función de los
genes en los diferentes organismos, así como también del comportamiento de los
genes a nivel de poblaciones.
El desarrollo de nuevos métodos para la investigación genética en los últimos
años, ha transformado a esta disciplina en el centro de la biología y de la medicina
en particular. Así por ejemplo, el estudio de los principios genéticos básicos y sus
aplicaciones en el diagnóstico, es de suma importancia en todas las profesiones
relacionadas con la salud.
Además de su relevancia teórica para las ciencias biológicas, los principios de la
genética tienen importantes aplicaciones prácticas, ya sea en la producción de
vegetal, tanto de alimentos como productos de interés industrial o farmacéutico,
así como en la salud humana y la producción y salud animal.
La clave de la vida y de la herencia está en el núcleo de la célula, que es el centro
que gobierna todas sus actividades. El ADN o Acido desoxirribonucléico, que es
la molécula informativa de la vida.
El ADN contiene más o menos 30,000 genes, cada uno de los cuales contiene
información precisa sobre las características de la especie humana y las que van a
tener la persona de forma particular.
En el momento de la fecundación, cuando los núcleos de las células sexuales se
fusionan, se unen los cromosomas en pares y la célula empieza a dividirse en una
Cada ser humano tiene aproximadamente 30.000 genes que determinan el
crecimiento, el desarrollo y el funcionamiento de nuestros sistemas físicos
y bioquímicos. Normalmente, los genes se encuentran distribuidos en 46
cromosomas (23 pares) dentro de nuestras células.
Los pares del 1 al 22 son iguales en hombres y mujeres y se conocen como
autosomas. El par número 23 está compuesto por los cromosomas que
determinan el sexo. Las mujeres tienen dos cromosomas X y los hombres un
cromosoma X y un cromosoma Y.
El mundo de los genes es fascinante y gracias a los estudios del genoma humano
se ha identificado el papel de cada uno de ellos en la conformación de la persona
y hasta se han identificado los que determinarán ciertos problemas de salud en la
Los genes trabajan toda la vida, porque nuestro cuerpo no deja de producir
nuevas células para suplir las que mueren, se desgastan o lastiman, por lo
que gracias a ellos todos los tejidos de nuestro cuerpo, excepto el nervioso se
renuevan constantemente.
Pero todo lo relacionado con la genética no podría comprenderse, si no se
hubieran descubierto las células madre.
origen a todas las demás que formarán los tejidos y órganos del cuerpo, son las
que determinan sus funciones y permiten no sólo el desarrollo del cuerpo, sino
la regeneración de los tejidos a lo largo de la vida. Sin ellas estaríamos llenos
de cicatrices y la mayoría de las enfermedades que sufrimos continuamente no
podrían curarse, de hecho, sin la existencia de las células madres no podríamos
Las células madre, son las que dan
Y es que ellas son capaces de diferenciarse para originar un cierto tipo de célula
que constituyen los tejidos fundamentales de los seres humanos, los musculares,
óseos, cardíacos, sanguíneos, nerviosos, de la piel y todos los demás y aunque
todavía sus mecanismos son un gran misterio que están tratando de resolver los
especialistas, esto constituye en este momento una línea de investigación muy
fuerte, ya que se piensa que muchos procesos degenerativos se pueden revertir
con su manipulación y muchas enfermedades se podrán prevenir.